jueves, 1 de septiembre de 2016

Econom??a, buenas ideas que se vuelven aviesas; el abc financiero.





Soy un inculto financiero, pero no alardeo de ello, porque creo que vanagloriarse de cualquier forma de ignorancia es siempre malo. De lo que s?? me jacto es de no ejercer ninguna actividad en ese sector que considero dominado por aves de rapi??a, tiburones o el predador que consider??is m??s implacable. Como adem??s de no poseer conocimientos, no tengo acceso a informaci??n privilegiada, prefiero jugar al p??ker que a la bolsa o en fondos de inversi??n, tengo m??s posibilidades. Pero he intentando recientemente cubrir en parte esa enorme laguna y esto es lo que he aprendido.

La econom??a financiera surgi?? como auxiliar de la econom??a ???real???, la del comercio de productos y servicios. Para prestar dinero a empresarios y otros proyectos, con ganancias claro. Pero se ha convertido en un fin en s?? misma y ya ocupa m??s espacio que la que supuestamente serv??a. Por otra parte, el sector financiero institucional, es decir, los bancos, ha ido disminuyendo a favor de mercados organizados para ese fin. En Europa los bancos dominaron hist??ricamente la financiaci??n de la econom??a productiva. Ya no es as??. Ahora hay unas cosas que llaman ???productos financieros???. Si tu banco o tu caja de ahorros te ofrece uno, como le pas?? a mi madre, sal corriendo. Los que aconsejan esos productos, se supone que trabajando por un sueldo no excesivo en alguna de esas entidades, solo pueden ser una de estas dos cosas: un sinverg??enza, o un ignorante como el cliente al que se le ofrece. Insisto: sal corriendo. Lee la prensa: en las crisis actuales ya no se arruinan los grandes inversores, como en el crack de 1929, sino los peque??os ahorradores y algunas naciones, como Islandia o Grecia, por completo. De hecho, algunos avispados han hecho grandes fortunas apostando contra Islandia o contra Grecia. Las naciones no pueden salir corriendo; t?? y la basurilla de tus ahorros si pod??is.

Antes las gentes que ten??an un dinerillo y no se lo gastaban eran ahorradores, pero ahora todas las entidades financieras tienden a considerar a esos ahorradores (salvo que guarden su dinero en un colch??n en su casa) en inversores, que es algo muy distinto. Los inversores se supone que conocen los riesgos de poner su dinero en determinados sitios a cambio de una rentabilidad. ??Ja! La rentabilidad est?? asociada en principio al riesgo, a mayor seguridad menor rentabilidad. Si eres inversor y no un simple ahorrador (el colch??n de casa) debes saber eso, es elemental. Y luego est??n losespeculadores (empiezan a aparecer los colmillos en la evoluci??n); estos asumen riesgos altos a cambio de beneficios altos. Eso ser??a hasta justo si no fuera porque juegan con cartas trucadas, las de la famosa informaci??n privilegiada y otras, como la capacidad de alterar los mercados. Pero si las entidades financieras, bancos y br??kers (gestores de fondos de inversi??n) tienden a identificar ya a ahorradores con inversores, tambi??n tienden a transformar, lo sepan o no, a los inversores en especuladores. Ya la tenemos liada. Porque los especuladores derivan sus ganancias (lo hab??is visto en las pelis) de los movimientos r??pidos de precios y en los fundamentos de la inversi??n (bueno, eso antes, no creo que ahora muchos br??kers sepan muy bien lo que hacen al invertir en ciertos sectores). Finalmente, los supuestos mercados no son tales, sino casinos, donde se apuesta, y donde se truca la ruleta. Los peque??os inversores no saben sobre lo que apuestan, ni siquiera que hay una ruleta y que esta est?? trucada. Los especuladores se deshacen de su inversi??n con ganancias cuanto antes, a costa de la p??rdida de los dem??s.

Tambi??n deber??amos aprender algo tan b??sico (que no elemental) como la diferencia entre valor y precio (Solo el necio???y bla, bla, bla). Los precios son vol??tiles, no hay m??s que ver las rebajas de la ropa de la temporada anterior; si inviertes sin conocer la calidad de lo que inviertes: la mina de oro que suscribi?? acciones en tiempos de la Reina Victoria, ??tiene oro?, ??se puede explotar sin que te rebanen el cuello los zul??es (est?? en Sud??frica)? Etc??tera. O bien, como tanto br??ker cocain??mano (caigamos en el t??pico, suelen tener una gran parte de verdad) habr?? que cabalgar en el lomo del ???tigre de los mercados???, es decir, de la volatilidad de los precios. Porque precio es simplemente lo que alguien est?? dispuesto a pagar en un momento dado, y si yo digo que mi tiempo libre (o mi libertad, si me pongo pomposo) no tiene precio no quiere decir que sea incalculable, o en plan gracioso, gratis, sino que nadie estar?? dispuesto a pagar por ella, ni yo estoy dispuesto siquiera a ponerla a la venta. Efectivamente, no tiene precio, pero para m?? tiene un valor inmenso.

Uno podr??a pensar entonces que lo m??s sensato ser??a llegar a valorar un negocio o una inversi??n concreta y olvidarse de los mercados que le ponen precio. Pues bien, nada menos que John Maynard Keynes, mencionado en unpost anterior, lleg?? exactamente a esa conclusi??n. Keynes empez?? como fil??sofo, sigui?? con las matem??ticas, que aplic?? a la econom??a y fue un gestor de inversiones que se enriqueci?? y se arruin?? varias veces. En realidad, Keynes comenz?? como especulador en los mercados y acab?? como inversor. Lleg?? a la conclusi??n que la volatilidad de los precios, sus oscilaciones, no es el ??nico riesgo, ni siquiera el m??s peligroso. Y adem??s sab??a que las empresas no se volatilizan, lo que implica evitar las modas (??record??is el chasco de las 0.2 com?) que implican adquirir valores o activos a precios completamente desligados de su valor. La mina de oro, ??produce oro? Los mercados se comportan como maniacos depresivos, o bien est??n euf??ricos, o bien, deprimidos. Son esencialmente inestables, esa es una de las lecciones que podemos aprender de las recurrentes crisis. La gente se pregunta por qu?? baja la bolsa, pero jam??s por qu?? sube. 

Luego vienen los te??ricos, como en el famoso debate tras la crisis del 29 entre Keynes y Hayek. El primero destac?? las limitaciones de las pol??ticas monetarias (devaluar la divisa propia para estimular el comercio) y reivindico las pol??ticas fiscales. Hayek puso de manifiesto el papel desestabilizador de los desequilibrios financieros como desencadenantes de la recensiones. Probablemente los dos llevaban su parte de raz??n. Pero son los responsables pol??ticos, tan a menudo abducidos por los argumentos econ??micos que estiman inapelables, y los reguladores y supervisores de los mercados quienes deben disciplinar a ese maniaco depresivo y codicioso mercado. Existe la tentaci??n de ver a los mercados finacieros como simples par??sitos que han olvidado su papel auxiliar en la econom??a "real", pero su papel es esencial como mediador entre los gobiernos y las empresas, de un lado, y con los ahorradores, de otro. El capitalismo no puede funcionar sin ellos, pero las democracias no pueden renunciar a supervisarlos y conseguir un rostro m??s humano del capitalismo.

En otro post posterior intentar?? explicar lo que yo he entendido del lio actual, que es para no cre??rselo, y el galimat??as en que se han convertido los esot??ricos productos financieros.

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